DESPIERTA A
LA FURIA
Arcadio Augusto Encarnación Martinez. 2002
¡Despierta
sobre los nombres por los cuales te nombran!
¡Por los nombre
por los cuales te llaman!
Te levantas
hoy cual ruina
De esquelética
presencia
Abandonada
como los castillos
Sobre el desierto
calcinante
Sobre y
bajo tu nombre no cabe tu sombra
Estela
sideral que cubre los espacios recónditos
Muéstrame
hoy y danza para mi tráeme los recuerdo
de los recónditos
cantos
de los
exiliados en el silencio
tráeme los
potentes gritos
que mellan
las piedras
tráeme la
soledad de frío abrazo
que aoga
mi llanto
de agridulce
sabor
de sollozos
tantos
Permíteme
narrar hoy tu historia
Permíteme
dar
Muéstrame
la salida desde aquí desde este lugar
Dime hacía
donde debo caminar
Dime hacia
donde debo llegar
Prométeme
que marchándote me has de olvidar
No te
rogare por otro momento de tu paz
Aunque
retornes a mí
Y yo no
pueda sonreírte una vez más.
Esta es la
furia
Esta es la
contradicción
Maestra es
y gobierna mi nave
Sobre los
horizontes procelosos
del
pensamiento obscuro
destroza mi
corazón
consume mi
carne
desbasta,
aplasta transfigura mis manos
que ahora
son armas
destierra
el amor
ponle plazo
ala esperanza
enjaula la libertad
y construye
un infierno sin principio ni final.
Pues la razón
ha muerto sobre la tierra
Es tu
nombre el que se aclama sobre las gradas
Es tu deseo
el que se cumple
Firmando
con tu misericordia in finita que es la muerte
No que dan alcázares
ni altos rascacielos
Violada están
las catedrales
En silencio
gimen las campanas
Quebrado
esta el canto en los alminares
Y es seco
el rumor de las oraciones
De los
sagrados cantos que es de lo que están echas
Las
murallas de las ciudades
Pues la
vida esta ausente
Pues asido
tan grande el dolor en el mundo
Que el
hombre ha entregado a su único hijo el caos al mundo
Para que
todo aquel que le siga muera
Y no quede
de el huella sobre la faz de la tierra.
Bienvenida
sea la guerra
Aúlla sobre
los campos
Vomita la
muerte por sus muchas bocas
Dale de
beber a la tierra con la sangre
Ofrece Alos
jóvenes en sacrificio
Libera Alos
hombres con tu verdad
Pues es
absoluta tú sentencia
Que escrita
sobre el fuego esta
Sobre los
cuerpos mutilados
Sobre las
desechas ciudades
Sobre los
incendiados campos
Sobre el
llanto de los niños
Sobre la
letra de los sabios
Pues cual
grande es tu desplante
La tierra será
siempre será tu testigo
Y el cuerpo
que recibe tu martirio
Sopla sobre
el final
Sopla y
arrastra el humo de los incendios
Deja
después hablar al cielo
Del cual tu
imitas el estruendo
¿satisfecho
esta tu ego?
Pues sobrevuela
por ultima vez
Sobre la
miserable humanidad
Llévate su dolor, fúndelo con el acero
Cabalga con
tus hermanas
Mientras las
bocas sedientas del desierto
Murmuran tu
nombre
Murmuran
con un adiós
Dejando tu
amargo sabor en los corazones quebrados
Como
edificios destrozados
Para dejar
intacta la desnudes de los hombres
Ante este
escenario
Para
justificar el absurdo de una vida
Que se construye
con el papel moneda
Deja, deja
que los feligreses de tu causa duerman,
Bajo las
arenas del desierto calcinante.
Pétreo es
le silencio después de tu partida
Grabada
esta tu memoria en la retina
De los
niños que gozan de orfandad
Que tiempo
no tuvieron de cubrir sus rostros
Es ahora
intenso el deseo de lejanía
Nuestros
seres queridos ya no están
No puedo
estar de pie y recordar, no puedo….
Ahora solo
el camino
Pies polvosos
líneas en la frente
Callos en
las manos
Mi piel del
color de la tierra me llama
Para junto
con ella confundirme
En un suspiro
en un respiro
Mi voluntad
se doblego
Soy como el
cáñamo al viento
Como el
trigo para ser molido
Es ahora
que vencido me entrego
Consolidare
el ultimo de los servicios
Ser
alimento para la vida
Que tanto
alimento a mi me a brindado
Para
terminar con mi furia.
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